Fosfatos: por qué comprar los detergentes sin fosfatos

Los fosfatos tienen uso amplio y los encontramos en nuestro día a día constantemente, sin saberlo. Además de su empleo como fertilizantes, los fosfatos se utilizan en alimentos, bebidas, cerámicas, ablandadores de aguas, productos limpiadores, jabones, detergentes e insecticidas, entre muchos otros usos. Si bien son indispensables para los organismos, su uso excesivo deriva en los efectos secundarios negativos para nuestra salud y para el medio ambiente. Detergentes y jabones son sustancias que se utilizan para limpiar y, por lo tanto, se disuelven en agua. Estas aguas jabonosas van a parar como residuos a los ríos, o bien se infiltran bajo tierra, contaminando las aguas subterráneas. Lo cierto es que los detergentes son culpables de solo de un 20% del contenido de los fosfatos en el agua, el resto se debe a los usos agrícolas de fosfatos. Así que si cambias tus productos de limpieza o de higiene personal por unos ecológicos sin fosfatos, no solventarás del todo el problema, pero ciertamente contribuirás en mejorar la contaminación del medio ambiente.

Aguas mortales

Las vías fluviales naturales son los que se llevan el mayor impacto negativo del uso de fosfatos. Cuando los niveles de fosfatos aumentan en el agua, estimulan el crecimiento de las algas, tanto en los ríos como en lagos y embalses, y acaban agotando el oxígeno del agua, provocando la muerte de peces partes importantes del ecosistema submarino. Has visto algún río o embalse de color verdoso? Entonces, has visto los fosfatos en acción.

Fertilidad del suelo

El uso excesivo de fosfato es devastador para la fertilidad del suelo. Los estudios demuestran que los altos niveles de fósforo en el suelo ralentizan el crecimiento de las plantas al bloquear la absorción de hierro y zinc.

Fosfatos en la comida

Resulta que el consumo excesivo de fosfato conduce a una mayor mortalidad en pacientes con enfermedad renal. El fosfato libre, tal como se encuentra en los aditivos alimentarios, es totalmente absorbido en el tracto gastrointestinal y la investigación ha demostrado que los individuos con enfermedad renal tienen concentraciones significativamente elevadas de los niveles de fosfato.
Estudios recientes han demostrado que el fosfato también parece dañar los vasos sanguíneos e inducir procesos de envejecimiento. Muchos tipos de comida rápida contienen aditivos de fosfato, otra razón para evitar la comida basura. También parece que el consumo excesivo de fosfato se asocia con el aumento de la prevalencia de enfermedades cardiovasculares en la población general.

Conclusión

El uso de los fosfatos en los detergentes está prohibido Austria, Alemania, Italia, Noruega y Suiza. En Holanda, Finlandia y Suecia se ha optado por pedir a los fabricantes que pongan en el mercado productos sin fosfatos para que los consumidores puedan elegir. En España solo un 10% de los detergentes no contienen fosfatos. Al año, cada español consume alrededor de 20 kg de detergente entre todos los productos que usamos habitualmente en nuestra casa. Entre todos, en España vertemos 150 mil toneladas de fosfatos a nuestros ríos y aguas subterráneas. Impresionante, no?
Debería haber una educación más amplia de la población sobre los factores de riesgo asociados a los fosfatos: desde los medios de comunicación, consultas médicas, etc. Qué podemos hacer mientras?
Si utilizáramos detergentes sin fosfatos, sacaríamos miles de toneladas de fosfatos al año de nuestras aguas. Los detergentes ecológicos contienen un tensioactivo altamente biodegradable, no tienen polifosfatos y el blanqueante es a base de perborato de sodio. Intenta comprar los detergentes ecológicos, benefician a ti, a tu familia y al planeta. Ganamos todos, no te parece?

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